Tras 17 años blindando el centro de la cancha, el gran capitán de Los Teros rompe el silencio.

Entre las formas del profesionalismo y el calor del club, “Fatiga” redescubre que el rugby es, ante todo, un pacto de familia y una escuela de sacrificio.

Una charla sobre la familia, los amigos, los valores del deporte y el renacimiento de la pasión.

A quemarropa

¿CÓMO HA SIDO LA TRANSICIÓN DE SER EL «CAPITÁN DE TODOS» A UN JUGADOR DE CLUB QUE DISFRUTA DE LAS COMIDAS DE LOS JUEVES Y LOS PARTIDOS LOS SABADOS DE TARDE?

La verdad que ha sido una transición muy fácil, pero porque el club lo ha hecho fácil. Como decís, estuve muchos años en el profesionalismo y por fuera del club, vamos a llamarle. Y la transición se dio muy natural porque hace tiempo que estaba con ganas de estar en el club, de vuelta involucrado en algo, estuve muchos años por fuera, en un sistema semiprofesional, profesional después. Viví en Francia… estaba extrañando un poco estar acá y empezar a devolverle un poco al club todo lo que me dio.
No es que me siento en falta, pero tantos años afuera me han hecho extrañar bastante, así que muy contento, estoy feliz de estar acá, como decís vos, martes, jueves. De vuelta a disfrutar esas cosas.
Me está costando un poco porque estoy acostumbrado a otra cosa, pero estoy disfrutando mucho de cada entrenamiento, de quedarme los jueves, de volver a tener tiempo para estar acá.
Creo que va a ser un lindo año. Mi objetivo personal es disfrutarlo, disfrutar todo, después los resultados veremos cómo se dan, pero disfrutar mucho la vuelta.

¿DE QUÉ MANERA EL BRITISH SCHOOLS INFLUYÓ EN LA FORMACIÓN DE TUS VALORES A LO LARGO DE TU CARRERA QUE HOY TRANSMITÍS COMO ENTRENADOR DE LA SUB-15 Y SUB-17?

El British forma parte de mi vida, lo tengo muy a flor de piel. Yo tuve dos escuelas, obviamente mi casa y después todo lo que hice acá en el colegio. 

Tiene algo espectacular que es la vida social y el grupo de amigos que formas y además conoces un montón de gente de distintas edades con la que hoy sigo compartiendo muchas cosas.

El colegio te va enseñando poco a poco, no es tanto una clase de enseñanza, sino que con vivencias uno va aprendiendo y va adquiriendo esos valores junto con los de mi casa por supuesto.
El deporte desde el día uno en el colegio, te lo inyectan básicamente. Vengo de una familia de 3 hermanos varones imagínate, el deporte siempre primó en casa.
Y después el tema de la responsabilidad, de la honestidad, del compromiso. Todo eso a lo largo de mi carrera estuvo y sigue estando y creo que es algo que lo voy a mantener durante toda mi vida. Me baso en esos valores que me han ayudado a hacer todo lo que hice y me ayudan en el día a día.

SI TUVIERAS QUE ELEGIR UN MOMENTO, UNO SOLO DE TU CARRERA PROFESIONAL ¿CUÁL SERÍA?

Si tengo que quedarme con uno, la verdad, el triunfo contra Fiji en el mundial de Japón 2019. Ese fue quizás el momento donde todos tocamos el cielo con las manos. Fue algo increíble, no sólo por el resultado que se dio, sino por todo lo que hubo antes. Por toda una preparación mental, física, técnica, estuvimos un año preparando un partido. Y cuando se da el resultado que se dio fue como un “que increíble haberlo vivido, valió la pena cada segundo”.

Cuando te preparas para un Mundial, los procesos son muy duros, tienen altos y bajos, somos todos personas, humanos, que tenemos nuestros días buenos, nuestros días malos, y la verdad que haber hecho toda esa preparación, todo ese proceso para llegar a ese partido con Fiji y ganarlo, lo pone en el primer lugar.
Valió la pena cada cosa que hice, cada cosa que no hice, los sacrificios, las cosas que uno deja de lado.

Fue sin duda uno de los momentos más importantes de mi carrera.

¿Y UN MOMENTO DE TU ETAPA COMO AMATEUR, ANTES DEL PROFESIONALISMO?

Y bueno, mi título, el único título que tengo por ahora con el club, en 2013. Yo ese año lo jugué entero acá, fue otro año y otro momento espectacular de mi carrera. Lo compartí con el Chalo (Santiago Vilaseca), mi viejo había fallecido hacía unos pocos años, entonces se dio un escenario de emociones a nivel familiar y a nivel personal que lo hicieron muy especial.

El niño feliz

¿TUVISTE UNA INFANCIA FELIZ?

Recontra feliz. Primero, tuve unos padres muy presentes, eso fue fundamental. Mi vieja viajaba mucho por laburo, pero siempre encontraba la manera de estar presente en cada evento nuestro.
Una familia muy unida, una infancia alucinante.

Yo, el menor de tres hermanos, siempre admirándolos y queriendo imitarlos. Ellos también forman parte de mi crianza, de mi enseñanza, aprendí mucho de ellos.

La verdad que no me puedo quejar, ya te digo, una familia muy presente hasta el día de hoy, tengo muchas enseñanzas, mucho aprendizaje. Después de muchos años seguimos muy unidos, ya sin nuestro padre, pero somos muy pegados a mi vieja, que se desvive por nosotros.

¿CUÁNDO FUE LA PRIMERA VEZ QUE TE PREGUNTASTE A VOS MISMO SOBRE “EL FUTURO”?

De adolescente era medio complicado. No me portaba mal, pero era complicado. Tuve una época de mucha queja, me quejaba innecesariamente de todo, porque la verdad que no me faltó nunca nada, pero tuve una adolescencia quejosa.

Estaba terminando el colegio, acostumbrado a estar todo aca y cuando empezás a proyectar la facultad como que te empieza un nervio, “A la mierda. ¿Y ahora?”
No sabía que era lo que iba a hacer y de a poquito fui identificando que era lo que más me gustaba en cuanto a estudios. Empecé con la carrera de contador, después me pasé a administración de empresas, que fue como un volver para atrás.
En paralelo, el rugby iba por un camino muy lindo, empezaba a dar mis primeros pasos en Plantel Superior, empezaba a jugar en Los Teros, ya había tenido mis mundiales juveniles. Tenía claro que el rugby era muy importante para mí, formaba parte de mi vida bastante fuerte.

Ahí la verdad que mis padres juegan un rol fundamental en acompañarme, en darme apoyo, en que yo pudiera hacer la carrera deportiva que hice sin dejar de lado mis estudios, pero a un ritmo un poco más lento, obviamente.
Pero bueno, te diría que cuando paso a Plantel Superior, ya habiendo jugado un mundial juvenil, fue cuando tomo la decisión interna de decir “loco, esto es algo que quiero hacer de verdad, me quiero dedicar”. 

Y en ese momento ni se asomaba el profesionalismo, estamos hablando de 2010, 2011.
Mis viejos, buenísimo todo, pero cada vez que se pueda meter estudio, hay que seguir estudiando, seguirle metiendo.

¿QUÉ TE LLEVÓ A PENSAR EN EL PROFESIONALISMO CÓMO FORMA DE VIDA?

Mira, la verdad que hasta ese momento que te digo, 2010-2011 no era que lo tenía en la cabeza desde chico “yo quiero ser profesional, yo quiero ser jugador de los Teros, yo quiero ser..”. 

No, fui como haciendo todo un proceso, todo un camino. La verdad que no recuerdo un evento puntual, pero sí, cuando entro en selección, comparto con el Chalo desde 2012 hasta el 2015. Y ahí me vi en un lugar espectacular, un sueño, nuestro primer y único Mundial juntos. Con todo lo que implicó para una Unión como la de Uruguay muy chica, haber clasificado al máximo evento.

A partir de ahí se empezó a generar todo esto del profesionalismo. Y yo empecé a decir “es por acá, es por acá.”

¿SABÍAS TODO LO QUE IBAS A TENER QUE RESIGNAR PARA LLEGAR?

Sí, Quizás todo lo que iba a hacer no, pero todo lo que iba a dejar de hacer, sí lo sabía.
A ver, mi viejo muere en 2009, yo tenía 18 años, una edad crítica en el buen sentido, porque estás saliendo de la adolescencia, empezando a ser adulto. Yo veía a mis amigos que estaban totalmente en otra sintonía, yo que sé, joda, lo obvio para esa edad, lo normal.
Pero con la muerte de mi viejo mi vida hace un clic de decir “tengo que ser responsable, tengo que tener un compromiso superior al resto”. Eso era algo mío, no es que mi vieja me obligaba ni mucho menos. Era yo, el proceso interno mío de decir “loco, no está nuestro viejo, bueno, yo a partir de ahora, responsabilidad, compromiso, esfuerzo”. No sé, me salió como una fuerza interna de decir “Yo tengo que crecer más rápido que el resto”.
A partir de ahí, todo lo que dejé de hacer. 

Mis veranos siempre fueron bastante acotados. Los primeros días de enero ya estaba acá entrenando y la verdad que no lo cambiaría.
Mis amigos me dicen que era un loco, que soy un loco, pero bueno, qué sé yo, cuando uno persigue su sueño, hace todo lo posible por lograrlo y la verdad que me ha ido bien.

¿SABÍAS A DÓNDE QUERÍAS LLEGAR?

En ese momento yo no pensaba en “Bo, quiero vivir del rugby, quiero un salario que me haga vivir del rugby”.
Siempre con mucho apoyo de mi familia, pero sin pensar tanto a largo plazo, sin pensar tanto en vivir del rugby o irme para afuera. Yo iba pasito a pasito consiguiendo todo lo que fui consiguiendo. Primero fue el Mundial 2015. A partir de ahí hay como un quiebre de pasar del amateurismo al profesionalismo y yo tenía 24 años, estaba perfecto para estar en ese lugar.
Se empiezan a dar muchas cosas, paso a ser uno de los líderes, cuando Garrafa (Juan Manuel Gaminara) era el capitán. Me fui formando, qué sé yo, se fueron dando las cosas.

Sobre el liderazgo en el rugby y en Los Teros

¿TE ACORDAS DE CUÁNDO, DÓNDE Y CONTRA QUIÉN DEBUTASTE EN LA PRIMERA DE OLD BOYS?

Debuté contra Pucarú, en 2011, acá en el club (señala la cancha de abajo). Yo venía del Mundial Juvenil y volví roto del menisco. Ese año 2011 en el club no fue bueno porque no me quería operar, imagínate, llegas a Plantel Superior, querés estar en todas, querés jugar todo. Y la verdad es que ese año no fue bueno, me costó un poco la adaptación. La rodilla se me trancaba, todo un lío innecesario siendo tan joven.
Me termino operando y a partir de 2012 empiezo a hacer pie un poco más, acá en el club.

¿QUÉ RECORDAS DEL MOMENTO QUE DIERON LA LISTA DE LOS TEROS PARA EL MUNDIAL 2015? HABÍAS HECHO TODO EL PROCESO, PERO UNA LESIÓN CASI TE DEJA SIN SUEÑO.

Lo del 2015 tuvo un sabor especial porque había pasado por dos cirugías de hombro, del mismo hombro y la segunda fue en enero del 2015. Nos íbamos al Mundial en agosto, la gira previa a Japón y ya después seguíamos de largo.
En enero se me vino el mundo abajo y de repente, en agosto estaba escuchando mi nombre en una lista mundialista.

Fue una de las pocas veces que me di un abrazo a mí mismo, de decir “lo hice” porque los tiempos de recuperación eran acotados. Una segunda cirugía de hombro…le metí como un caballo.

Y DE ESE TIEMPO, DESDE LA OPERACIÓN HASTA LA LISTA, ¿QUIÉNES FUERON TUS SOPORTES? ¿QUIÉNES TE BANCABAN?
Mi familia. Yo estaba muerto cuando me vuelvo a romper. Mi novia Sole, imagínate, Uruguay ya clasificado al Mundial y yo pasando por mi segunda cirugía.
Complicado, yo era un pibe y sentía que se me venía el mundo  abajo. Pero a la vez estaba enfermo por llegar, por cumplir mi sueño. Hacía tres sesiones de fisioterapia por día, estaba todo el día metido en el gimnasio, vivía por y para eso, quería alcanzar mi sueño.
Mi familia fue un gran soporte, obviamente cada uno aportando lo suyo. Mi vieja desde el lado maternal, Sole estaba al lado mío, el Chalo, me acuerdo era “vamo loco, vamos a meterle que vamos juntos al Mundial”. Después el Pichu (Federico Vilaseca) también queriendo que sus hermanos jugaran juntos, era toda una locura espectacular. Pero tengo claro que terminó siendo espectacular porque llegué.


¿LA URU TE APOYO?
Si. El Gordo Lemoine (Pablo) me apoyó todo el tiempo. Cuando me rompo por segunda vez, fue en un seven en Mar del Plata. Yo en realidad nunca jugué seven, me pusieron justamente para ganar minutos porque venía de mi primera cirugía de hombro y me rompo en un seven en Mar del Plata loco, ni me digas.
Me llama el Gordo cuando se entera y me dice “Andrés, tranquilo, vamos a hacer todo lo posible para que llegues. Pero empieza un camino duro”. Siempre tuve el apoyo del Gordo.
Y otro tipo importantísimo fue el Colo (Santiago) Ramírez, el fisio de los Teros, que me acompañaba todos los días y hasta el día de hoy es al primero que llamo si me pasa algo. La verdad que hizo un laburo y tuvo una paciencia conmigo muy importante.

¿QUÉ FUE LO QUE MÁS TE IMPACTÓ DE ESE PRIMER MUNDIAL? VOS TENÍAS 24 AÑOS

Todos éramos principiantes, era la primera vez que íbamos a un Mundial. No sé cómo explicarlo, pero fue como haber llegado a un mundo nuevo, haber entrado en un mundo totalmente desconocido, ¡a la mierda, era un Mundial y era en Inglaterra! Me imagino un niño entrando a Disney, todo lo que se le pasa por la cabeza, toda esa magia. Y para nosotros era eso, desde las llegadas a los hoteles de puta madre, la organización, cómo te trataban, cuando salías a la calle para ir a un entrenamiento había gente pidiéndote fotos, autógrafos, las llegadas a los estadios, ¡Los estadios, la gente! todo maximizado, todo lo que uno se puede llegar a imaginar, pero a la N.

Y DESPUÉS JUGAR CONTRA LOS FLACOS QUE VEÍAS EN EL SEIS NACIONES POR TELE HACÍA UNOS MESES
Por eso nos costó tanto, porque nos estábamos chocando con una realidad totalmente desconocida y una realidad que estaba a años luz de lo que hacíamos acá, jugando para nuestros clubes que está buenísimo pero lejos de poder competir a ese nivel.
Nos costó muchísimo, no sólo en cuanto a los resultados, sino emocionalmente. Pienso ahora en lo que fue nuestra preparación física. Nos preparamos fuerte fuerte un mes antes de viajar, o sea, una locura, impensado hoy.

Y nada, loco, darse contra una realidad, mirar a estos monstruos que teníamos al lado y tratar de aprender. 

Todo nos sobrepasó, la diferencia física, mental, técnica.

La verdad que fue espectacular porque a partir de ahí se da un quiebre: Uruguay para esto se tiene que preparar 200 veces más y así fue como se fue creciendo y mejorando.

¿QUÉ PASÓ DESDE QUE TERMINÓ INGLATERRA 2015 HASTA QUE EMPEZÓ JAPÓN 2019?

Pasó que una base grande de jugadores de 2015 nos mantuvimos ahí, ya con otra experiencia, con otra presencia.

Y aparece una de las personas más importantes para mí de la historia del rugby uruguayo que es el Mono (Esteban) Meneses, que fue el entrenador a partir de 2016, hasta el Mundial de Francia 2023. 

El Mono llega y nos revoluciona, nos hace cambiar totalmente nuestra visión del juego y nos invita a jugar, a arriesgar, a divertirnos. Uruguay siempre fue muy de los huevos, del jugador aguerrido, de la defensa, de los forwards. Nos fuimos dando cuenta que así no íbamos a llegar lejos, había que empezar a atacar. El Mono es el responsable, uno de los responsables de que empiece a suceder ese cambio.
Y 2016 nos costó adaptarnos al Mono y que él se adapte a nosotros. Ya a partir del 2017 se empieza a ver un Uruguay mucho más ambicioso, más divertido de ver y como te digo, con un plantel maduro y con experiencia.
Después llegamos a Japón 2019 con un plantel recontra preparado, no sólo lo que pasó con Fiji sino después un primer tiempo con Gales palo a palo, un partido con Australia también muy plantados. La verdad que fue un mundial muy bueno para Uruguay.

¿CUÁNDO Y DÓNDE CONSIDERAS QUE TOCASTE TU TECHO COMO JUGADOR?

2019 puede haber sido un buen año. Yo pensé que ahí ya había tocado mi techo y después como que tuve un segundo nacimiento, volví a resurgir un poco cuando me voy a Francia.

Después de haber jugado el Súper Rugby América con Peñarol, salimos un par de años campeones, yo estaba de capitán, me sentía la verdad muy bien mentalmente, físicamente.
Ahí doy el salto a Francia, que fue otro choque de realidad, pero que me hizo crecer muchísimo y donde terminé siendo campeón del PRO D2. Fue otra demencia de evento, de locura lo que viví.

Pero volviendo a tu pregunta, entre Japón 2019 y Vannes 2024 están yo creo, mis mejores producciones como jugador.

VOLVIENDO UN POCO A ESE MUNDIAL DE JAPÓN Y A ESE PARTIDO CON FIJI, JUGARON EXACTAMENTE UN AÑO ANTES DEL MUNDIAL Y PERDIERON POR 70 PUNTOS. ¿DE DÓNDE SE AGARRARON PARA PENSAR QUE PODÍAN GANAR? ¿CÓMO CONSTRUYERON ESE PARTIDO?
Tuvo mucho que ver el Mono, por supuesto, con su locura, cómo nos contagió a todos de que era posible. Y desde ese día me acuerdo en el vestuario, imagínate todos muertos, 70 nos habíamos comido. Y me acuerdo del Mono y de Garrafa, otra persona muy importante en eso, su convencimiento como Capitán su liderazgo fuerte y su convencimiento de que “en un año los vamos a abrochar. ¿Cómo vamos a hacer? No sé, pero los vamos a abrochar”.
En ese entonces trabajabamos con Juan José Grande, psicólogo deportivo, un maestro, un padre para todos nosotros, que lamentablemente falleció hace unos años. Entre todos ellos empezaron a convencer a todo el plantel.  Y fue un año de análisis, de ver a Fiji todo el tiempo, todos los días, cómo se comportaban, qué hacían, qué no hacían.

Y cuando sale el fixture, Fiji abre el Mundial con Australia y a los cuatro días jugaba con nosotros debutando. 

Ahí dijimos, listo, ya está, está todo dado para hacerlo. Porque sabíamos que Fiji iba a jugar palo a palo con Australia y que a los cuatro días venía a Uruguay y se iban a descansar.
Y fue lo que pasó.
Pero nada, te insisto con esto del convencimiento de estas personas, del Mono, Garrafa y su liderazgo, Juan José Grande, y muchas otras personas también, pero entre ellos tres te diría que se empezó a vivir y a respirar el triunfo contra Fiji, un año antes.

¿EL TRIUNFO ANTE FIJI ES LA VICTORIA MÁS MPORTANTE DE LA HISTORIA DE LOS TEROS?

¿Sabes lo que me pasa con eso? Que Uruguay solamente ganó 4 partidos en Mundiales y la verdad que sería desmerecer mucho a los del 99 que le ganaron a España, a los del 2003 que le ganan a Georgia, después en 2023 le ganamos a Namibia, éramos favoritos ok, pero hay que ganar un partido en un Mundial, mirá que hay mucha presión y más cuando salís de favorito.

Entonces nada, fueron cuatro triunfos, tampoco es que tenemos 15 triunfos, son cuatro y para mí cada uno debe haber sido igual de importante. Quizás Fiji fue el que más marketing tuvo, o más repercusión tuvo por lo que eran ellos en ese momento. Pero la verdad que no me gusta desmerecer los triunfos de los otros mundiales, porque me imagino que habrán sido igual de duros, igual de disfrutables, igual de importantes.

TAMBIEN CONSIDERAMOS TAN IMPORTANTES COMO ESOS, LOS PARTIDOS EN DONDE VOS DEFINISTE LA CLASIFICACIÓN AL MUNDIAL. CUANDO ME REFIERO A CUÁL FUE LA VICTORIA MÁS IMPORTANTE, A LO MEJOR FUE CONTRA MARRUECOS PARA IR AL MUNDIAL DE GALES EN 1999. PERO ESTÁ BUENO LO QUE DECÍS

Debe haber muchos triunfos importantes, los que te llevan a los mundiales sin duda también, son de mucha presión, de mucha preparación mental.

EL PARTIDO CONTRA RUSIA PARA IR AL MUNDIAL 2015, EL PARTIDO CONTRA CANADÁ EN VANCOUVER PARA IR A JAPÓN.
Exactamente, pero bueno, como que engloba los mundiales, es lo que más repercute porque estás en un Mundial que es el evento más importante del deporte. Pero sí, no quita que lo que hayas hecho antes tiene igual de importancia, ya que te puso donde te puso.

DURANTE ESTOS 17 AÑOS DE CARRERA ¿TUVISTE ALGUNA CRISIS, O ALGUNA SEÑAL DE HARTAZGO DEL PROFESIONALISMO?

Me pasó posterior al 2023, después del Mundial de Francia. Recién ahí te diría que tuve como mi primera crisis, si querés llamarlo de alguna manera. 

Yo disfruté pila mi carrera y la sigo disfrutando. Pero sí, después del Mundial, yo estaba en Francia jugando, vuelvo a mi club y fue como que me cayó toda mi carrera arriba.

La capitanía de Uruguay fue espectacular, de las mejores cosas que me pasaron, pero también fue duro. Cuando me dieron el rol fui a fondo, me desviví por el grupo, todo el tiempo pensando en que todos estuvieran bien, los grandes, los chicos, los que recién arrancaban. Ya en un mundo profesional, remunerado, con todo lo que eso implica. 

Con todas las complicaciones que tiene una unión chica, había que ocuparse de un montón de otras cosas, además de ser Capitán y liderar el equipo adentro de la cancha.

Muchas patas, muchos frentes que atacar y la verdad que eso me desgastó muchísimo.
Cuando terminó el Mundial me cayó todo encima. Y cuando volví a mi club, tuve unos meses bravos, cansado mentalmente, físicamente. De hecho, tuve una charla con el entrenador, y me dice “tenemos que parar un poco para que puedas llegar bien a la recta final del campeonato”.
Y fue lo que pasó, me apartaron un poco, hice una especie de reacondicionamiento físico. Durante tres, cuatro partidos no jugué, para liberarme mentalmente, y ahí fue como volver a empezar. 

Pero sí, fue como una pequeña crisis, no de depresión ni mucho menos. Estaba fundido y no quería saber más nada.

Yo con Sole y mi hijo Rocco viviendo allá todo espectacular, pero el rugby me empezó a cansar. 

La verdad que el entrenador ahí se portó muy bien, fue muy honesto, me dijo vas a dejar de jugar, te vamos a poner en este plan para recuperarte un poco de los golpes y sobre todo vaciarte mentalmente para volver a empezar. 

Fue muy importante eso porque me volvió la energía y empecé a extrañar estar dentro de la cancha y me empecé a ver afuera y no me gustó. Eso hizo que sacara un poco más de fuerza de adentro para poder estar y pelear un lugar, ser competitivo y poder llegar a la recta final del campeonato.

Por suerte me dio para estar.

VAMOS DE NUEVO HACIA ATRÁS ¿QUÉ PASÓ DESPUES DE JAPON 2019?

Arranca el Súper Rugby América con Peñarol y su franquicia, con su equipo. Empieza el 2020, Covid, al toque se suspende todo, fue como un año perdido. Y 2021 empieza fuerte de vuelta. Estuve con Peñarol 2021 y 2022 y en agosto de 2022 me voy para Francia.

¿CÓMO SURGIÓ LA POSIBILIDAD DE IR A JUGAR A FRANCIA?
De la nada, de la nada. En cinco días armamos todo con Sole y nos fuimos. Fue una locura.

PERO TE SONDEAN. ¿TENÍAS REPRESENTANTE?
No, no tenía representante. En ese momento estaba jugando en el club Nicolas Freitas, jugador de Polo, compañero de selección. Nico me llama un día y me dice “che, el entrenador del club me está preguntando por vos, a ver qué onda, si estarías como a irte”. Yo nada, sin representante, nada. Che, Nico, la verdad que estoy muy bien acá en Uruguay, pero siempre abierto a escuchar ¿Viste?
Y ahí me pone en contacto con su representante que era representante de varios uruguayos que estaban en el exterior. Nos conocemos por una video llamada, me dice “Che, mirá, el club está muy interesado en vos, si te parece tenemos una reunión por Zoom para conocernos, para ver qué onda”. Se dio todo así. 

Y bueno, ahí nada, un cagazo de novela, pero fuerte, fuerte, fuerte.
Rocco tenía ocho meses en ese momento y la verdad que una de las responsables es Sole. Yo estaba con mucha duda, un cagazo bárbaro porque estábamos muy bien acá, entonces ¿qué necesidad de cambiar? Era el capitán de Los Teros, sentía que tenía que estar acá en Uruguay. Y ahí Sole me dice, “este tren pasa una vez, nos tenemos que subir, yo te acompaño, vamos a fondo con esto”. En cinco días levantamos la casa y nos fuimos.
El Mono Meneses fue otro de los que alentó para que me anime: “Es el momento para irte y va a ser la mejor preparación que puedas tener para el Mundial de 2023”.
Me convencieron.

¿Y CÓMO FUE? ¿HABLABAS EN FRANCÉS?

Primer mes, loco, unas ganas de volver, pero impresionante en serio. Salado, salado.

Llegamos en agosto del 2022, la pretemporada ya terminada, un amistoso y para adentro. Arrancaba el campeonato.

Yo cero francés, pero cero. Un pueblo muy chiquito sin “encanto” en ese momento y el primer mes te tienen de arriba para abajo, que tenés que ir para allá, que examen médico, que la prensa. Y a todo esto, jugar, entrenar, empezar a tratar de entender los códigos, sistema nuevo, idioma nuevo, muy vulnerable. El primer mes me sentí en bolas, de verdad.

EMPEZASTE A ESTUDIAR FRANCÉS.
Sí, el club me puso clase de francés, pero nada, adentro de la cancha no entendía nada  Y para peor, en el primer partido me rompo el dedo pulgar de la mano y ahí dije “Pa loco, me quiero ir”. Yo le decía a Sole todos los días, “¿Qué hacemos acá? ¿Por qué vinimos acá? ¿Con qué necesidad?”.

Fue durísimo ver a mi hijo de 8 meses gateando y yo diciendo qué hacemos acá, nosotros tenemos que estar en casa, con familia, con primos. 

Y bueno, de a poquito se empezaron a acomodar las cosas, me empecé a sentir mejor, hablas un poco el idioma, empezás a sentirle  el gustito a la ciudad y empezás a ver que estás en un lugar que está muy bueno. Un lugar con una historia impresionante, fanaticos del rugby.
Hace poco volvimos con Sole, Rocco y Felix nuestro segundo hijo, volvimos a la ciudad, volvimos al club, a visitar a la gente y fue impresionante haber vuelto, la verdad que dejamos nuestra huella ahí. Volver a sentir el amor de todo el club, como nos recibieron fue espectacular.
Así que ese primer mes fue durísimo y después terminó siendo casi como nuestra casa. La despedida fue dura, imagínate, con todo lo que pasó en el medio. Una ciudad que vivía por y para el equipo de rugby.

TE DESPEDISTE HABIENDO CONTRIBUIDO A GANAR EL CAMPEONATO DEL PRO D2 Y EL ASCENSO NADA MENOS QUE AL TOP14 FRANCES, PARA MUCHOS EL MEJOR CAMPEONATO DEL MUNDO
Una demencia. Lo pongo al nivel de un Mundial, lo que viví en Francia lo pongo al mismo nivel de un Mundial. Fueron tres, cuatro días de festejos sin parar después del campeonato, la ciudad totalmente colapsada.

Lo comparo con un Mundial por lo que significó a nivel personal, a nivel familiar, todo lo que nos costó al principio, para despues estar viviéndolo juntos en familia, mi madre tambien presente, levantando la copa, increíble. Ellos tambien fueron responsables, fueron parte. Se cerró la historia de la mejor manera.

Llegamos queriéndonos volver y después no nos queríamos ir, pero la verdad, con el diario del lunes fue lo mejor que pudimos haber hecho, haber vuelto, porque físicamente ya estaba molido, con mis dos rodillas jodidas, habíamos clasificado al top 14, pero algo interno mío me decía “basta, mejor terminar así”.
La realidad es que fue el club que no me quiso renovar y la verdad que les agradezco, fue haber terminado bien una etapa y encima campeón.

Por supuesto que hoy me decís, che, haber jugado el Top 14 francés hubiese sido lindo. Y sí, hoy debe ser la mejor liga del mundo, pero yo sabía internamente que no estaba pronto para jugarlo.

¿EN QUÉ AÑO TE NOMBRAN CAPITÁN DE LOS TEROS?
2020, pleno Covid. Fui capitán del 2020 al 2024.

¿CÓMO INFLUYÓ TU HERMANO QUE FUE CAPITÁN ANTES? ¿CÓMO TE AYUDÓ? ¿QUÉ TE DECÍA DURANTE TODO ESE TIEMPO?
El Chalo es un tipo con la palabra justa. Somos así los tres. 

Primero, fue un bruto orgullo en la familia, un segundo capitán, mi vieja se babeaba. Pero el Chalo, te digo la verdad, tuvo más influencia en cómo fue él como capitán, que sus palabras hacia mí. Yo lo conocí, lo viví como capitán, un tipo con la palabra justa, ni más ni menos. Un tipo que daba el ejemplo en todo, entrenando, jugando, cómo se comportaba. Creo que la influencia más grande que tuve de él fue esa, haber visto eso para yo después seguir un poco con ese legado.
En el medio, Garrafa. También para mí fue otro líder fuertísimo, con el ejemplo, con sus palabras.
Y nada, yo un poco siguiendo ese legado, siguiendo ese tipo de capitanía, ese tipo de liderazgo con el que me sentía cómodo, no es que tuve que cambiar mi forma de ser, sino que con lo mío, pero sí agregándole mucho de todo lo que yo había vivido y aprendido de esos Gigantes.

 ¿CÓMO SE GESTIONA MENTALMENTE LA RESPONSABILIDAD DE SER EL CAPITÁN EN UNA COPA DEL MUNDO? ¿CUÁLES SON TUS PREOCUPACIONES?

Duro. A ver, hay bastantes personas que están contigo. En primer lugar, el entrenador es el primero en hablar y empezar a convencer al grupo. El objetivo para el 2023 era ganar dos partidos que eran Namibia e Italia.
El primero es el entrenador. Yo con el Mono tuve una relación espectacular, casi que de padre e hijo te diría. Tenía mucha charla con él y un poco entre los dos empezamos a delinear un objetivo para el grupo. 

Bueno, perfecto, el objetivo es este, pero ¿cómo vamos a llegar?, ¿qué vamos a hacer?, ¿que no vamos a hacer?
Y un poco él desde su rol de entrenador, conociendo el grupo y yo desde adentro empezamos a mover las fichas y a hablar con este, hablar con aquel, empezar a juntar líderes que me ayudaran, que nos ayudaran a todos a convencernos e ir por ese objetivo.
Entonces lo primero es eso, saber quién está al lado tuyo, conocerlo, saber cómo está, cómo está familiarmente, cómo está económicamente. Por ejemplo, yo me aseguraba todos los meses que la gente cobre en fecha, porque sé que es muy importante. Partís de la base de que la gente está contenta porque está recibiendo lo que le prometieron.
Entonces vamos al entrenamiento. Tiene que estar todo lo que precisamos para entrenar, las nutricionistas, el manager, el grupo precisa esto, o precisa aquello. Son un montón de cosas que se dan y más en una preparación para un Mundial.

Necesitas que todo el mundo juegue su rol a la perfección por el bien común. Todas las personas son responsables del éxito y del fracaso, no es el entrenador o el capitán. No. Todos somos responsables de que una práctica salga bien o salga mal, no es por culpa de uno o del otro, todos jugamos un rol fundamental, los titulares, los suplentes, los que quedan afuera de los 23, todos suman su granito de arena por el bien común y ese fue un poco mi manera de ver las cosas, mi manera de contagiar al resto y creo que estuvo bueno, creo que sirvió.

En Francia 2023 por poco nos quedamos cortos con el objetivo, pero eso no quiere decir que haya sido un mal proceso, sino que para mí fue un Mundial espectacular que ayudó a seguir poniendo a Uruguay en la élite del rugby.

SER CAPITAN DE LOS TEROS EN UN MUNDIAL DÓNDE TE TOCA ENFRENTAR A FRANCIA, A NUEVA ZELANDA Y A ITALIA. GANARLE A NAMIBIA. PARECE SALIDO DE UN CUENTO, DE UNA PELÍCULA. DESCRIBINOS ESAS DOS SEMANAS EN FRANCIA

Llegamos a Francia con un plantel de 33 jugadores profesionales, 100% en cuanto a las horas de entrenamiento, horas de recuperación, horas de estar juntos, horas de concentración, todo eso te suma, forma grupo y hace que el equipo solamente crezca, es muy difícil ir para atrás.
Todas las semanas tuvieron sus cosas especiales. Me acuerdo el día previo al partido con Francia, una emoción impresionante.
Ese fue otro de los momentos más importantes de mi carrera, por lo que viví personalmente como capitán y como jugador. Porque estaba mi familia de vuelta en un Mundial acompañando, que eso es otra locura, mi familia en todos los mundiales presente, y yo siendo padre, ver a mi hijo ahí afuera, estar jugando contra Francia en Francia, un momento muy fuerte.
Y la verdad que un poco en el inconsciente, pensando que quizás era el último Mundial.
Yo no soy un tipo que se emocione tanto, pero me sentía emocionado todo el tiempo, trataba de transmitirlo al grupo, cada práctica, cada análisis de vídeo, analizando a monstruos como los All Blacks, pensando ¿cómo hacemos para competir acá? ¿De qué nos agarramos para poder estar a la altura de estos locos? 

Y nada, analizamos a Nueva Zelanda como estábamos analizando a Namibia. Y el mensaje era “no respetemos a nadie”, o sea, en el buen sentido, era nuestro último partido del grupo, entonces era “vamos a dejar la vida”.

LA DERROTA CON NUEVA ZELANDA FUE ABULTADA AL FINAL. DURANTE EL PARTIDO URUGUAY ESTUVO PRESENTE EN GRAN PARTE DEL TIEMPO
Sí, te diría que se da un quiebre a partir del minuto 60, 65. Se empieza a ver un quiebre duro. Se nos vienen y nos empiezan a clavar de todos lados, ahí es cuando sacan la diferencia grande.
Pero por momentos pudimos competirles físicamente en el contacto. Estamos hablando de Nueva Zelanda, para mí el mejor equipo del mundo siempre. Y estábamos ahí, compitiendo.

¿DEL PARTIDO CON FRANCIA QUE TE QUEDÓ?

Un partido soñado. Es difícil estar remarcando como soñado un partido que perdés, pero la verdad que fue así. Nos plantamos fuerte. Y por algunos detalles se nos termina yendo, porque sentíamos que lo podíamos ganar. Fue otro de esos momentos donde Uruguay se hizo sentir.
Me acuerdo el día previo al partido, fuimos a hacer el Captain Run, la práctica y cuando voy a la conferencia de prensa, había tres personas. Cuando terminó el partido voy de nuevo a la conferencia y estaba repleto. Preguntas de todos lados. 

Cuando realmente te haces sentir, es importante. Fue muy importante para la Unión, fue muy importante para el grupo también, darnos cuenta de que estábamos para pelear. Y a la semana siguiente venía a Italia, entonces fuimos con el pecho recontra inflado.

TODO ESE DISFRUTE QUE TENÉS ANTES DE LOS PARTIDOS, TODA ESA EMOCIÓN, CUANDO ESTÁS ADENTRO DE LA CANCHA ¿LO DISFRUTÁS?, ¿DISFRUTÁS EL JUEGO?
No, estás a mil, la cabeza a mil. Me acuerdo cuando escucho el himno de Francia con toda la gente cantándolo se me puso la piel de gallina y dije “¿dónde estoy, loco?”. La verdad que fue un momento épico y muy emocionado. Himno de Francia y arranca. No hay mucha vuelta, capaz que ya son los años y pude hacer ese clic y meterme en el partido y estar enfocado en el partido y ahí no hay nada, no hay tribuna, no hay gente, no hay ruido, estás 100% ahí metido. Ahí no hay margen de error. Ahí tenés que estar presente 100%.

 ¿TE LOGRAS ABSTRAER DEL ENTORNO Y ESCUCHAS A TUS COMPAÑEROS?
Sí, la verdad que sí, pero como te digo, lo fui aprendiendo, lo fui mejorando. Cuando sos joven estás mirando para todos lados, viendo todo el show. Después con los años, con la experiencia, vas realmente estando más presente en el momento donde tenés que estar, sin pensar en nada más. 

Me parece que la experiencia te da eso.

¿CÓMO SE VISLUMBRAVA EL FUTURO CUANDO TERMINÓ EL MUNDIAL DE FRANCIA? ¿QUÉ VISTE PARA ADELANTE?
El final. Sí, sí boludo, vi el final.

PARÁ, PARÁ. ¿POR QUÉ EL FINAL? ME ACUERDO ESCUCHARTE EN ALGÚN MOMENTO DECIR QUE TU OBJETIVO ERA LLEGAR AL MUNDIAL DE AUSTRALIA
Volviendo a esto de las emociones, yo tuve un Mundial 2023 muy emotivo, quizás eso es lo que me hizo pensarlo un poco después.
Cuando volví al club tuve como esa crisis que te comenté antes. Tuve un mundial de muchas emociones y yo sabía que podía llegar a ser el último, por mi edad, por mi estado físico, por un montón de cosas. Por supuesto que sigo insistiendo en que ojalá me dé para llegar al cuarto Mundial, lo sigo pensando y lo sigo soñando, pero cada vez se aleja más ese sueño.

Se empieza a sentir un poco ese final, capaz que es en Australia o capaz que es antes, pero uno lo empieza a palpar, lo empieza a sentir y no me puedo hacer el boludo, no puedo obviar eso.
Tengo casi 35 años, con un montón de años de carrera, es obvio estar pensando en el final, así que bueno, veremos cuándo es. 

Pero tengo que estar tranquilo conmigo mismo de que hice todo lo que quise, logré mucho más de lo que soñaba. Estar tranquilo con eso de que, si se tiene que dar el final antes de tiempo, que sea antes de tiempo. Bienvenido sea, no pasa nada.

SOS UN PROTAGONISTA CENTRAL EN ESA HISTORIA QUE VA DESDE EL AMATEURISMO, DESPUÉS EL HÍBRIDO, HASTA EL PROFESIONALISMO, ¿LO ENTENDÉS? ¿TODAVÍA NO ES ALGO EN LO QUE PENSÁS? ¿EL TIEMPO TE LO VA A HACER ENTENDER MEJOR?
Creo que sí, creo que el tiempo me lo va a hacer saber. La verdad que hoy no pienso en esto, sí sé que soy un loco que está hace una eternidad, la gente me debe ver como un veterano, empieza a pasar un poco eso. Viví tanto y justo todo esto que acabas de decir, desde el amateurismo hasta hoy, el híper profesionalismo.

Creo que con el tiempo me iré dando cuenta de que haber sido parte es muy importante para lo que venga después.
Quizás soy más consciente cuando me lo decís vos ahora, o si me  lo dice algún amigo, o mi familia.

Pero la verdad que no lo pienso, pero bueno, cuando me lo hacen pensar, me causa muchísimo orgullo y me siento muy feliz de haber sido parte y de haber aportado mi granito.

¿QUÉ LEGADO TE GUSTARÍA DEJAR A LOS JUGADORES JÓVENES QUE HOY ESTÁN INTEGRÁNDO AL SISTEMA DE ALTO RENDIMIENTO?

Yo primero digo algo que siempre pensé. Entrar y salir al sistema del Charrúa es muy fácil, la gente entra, no es muy difícil, el rugby uruguayo es chico, entonces que te llamen a una selección, sea Teros, Teritos, Seven, es fácil entre comillas.
Y salir también es fácil, y hoy en día se tira la toalla bastante rápido.

Para mí lo más importante es mantenerse en el tiempo, eso es algo que hice, de lo cual estoy muy orgulloso, me mantuve siempre igual a lo largo del tiempo y siempre con el mismo compromiso, con la misma responsabilidad, siendo capitán, no siendo capitán, siempre me esforcé de la misma manera. Por supuesto tengo mis épocas que me esfuerzo más que otras, pero sí, me mantuve a lo largo del tiempo y eso para mí es la clave.

Me gustaría que si alguien piensa en lo que hizo Andrés Vilaseca, fue haberse mantenido durante tantos años en ese nivel y haber logrado tanto, que ojo, lograr no es ganar, pero haber estado en tres mundiales te habla de que estuve en tres procesos mundialistas, son 12 años durísimos, es durísimo estar ahí adentro, el profesionalismo es muy cruel en cierta forma, te exige y te hace estar todo el tiempo apretando, todo el tiempo exigiéndote para llegar al lugar donde querés llegar, no se logra tan fácil.

Entonces de eso sí me siento muy orgulloso, la verdad que eso es algo que me llena. Miro para atrás y digo ¿cómo banqué tantos años?, tantas preparaciones, tantas pretemporadas, tanta exigencia mental, tanta presión. En Uruguay siempre hay que ganar por H o por B, siempre hay que ganar, por el ranking, o  por la guita.
Ese es un poco el legado que me gustaría dejar, o que cuando la gente hable de mí se diga, este tipo estuvo 15 años ahí adentro ininterrumpidos. Y nunca me quise ir, hasta el día de hoy dejando la vida.

Para mí se trata de eso y no de che, entro, estoy, salgo, me voy, así se pierde un poco el sentido, pierde prestigio la camiseta, pierde prestigio Uruguay. No soy de esos.

Sobre el profesionalismo y la salida de la URU

HABLANDO DE LA CRUELDAD DEL PROFESIONALISMO, TUVISTE UNA CHARLA CON AMBROSIO SOBRE LA DIFICULTAD DE LLEGAR AL PRÓXIMO MUNDIAL POR TU ESTADO FÍSICO, POR TU EDAD. ¿CÓMO FUE ESA CHARLA?
Fue ahora, en diciembre pasado. Fue dura, es lo que te decía hace un ratito de que yo también soy consciente de que estoy llegando al final. No soy ningún boludo, y obviamente del lado del entrenador y del lado de la Unión también lo ven. 

Fue una charla de “Che, mirá, no te veo en el próximo Mundial, no te visualizo ahí, pero quiero saber qué opinás vos”.

¿TE SORPRENDIÓ?
Y un poco sí. Tengo una muy buena relación con él, aclaro, porque tengo una relación cercana, de mucho diálogo. Yo dejo mi capitanía con él, se la dan a Manuel (Leindekar), pero yo igualmente sigo siendo muy importante para él. Me lo hacía saber, me lo transmitía. 

Tuvimos ahora la clasificación al mundial del 2027, fui parte, fui importante, fui titular en todos los partidos importantes de Uruguay en el año, Entonces la verdad que me sorprendió un poco.
Es verdad, sí, que mi estado físico no es el mismo que hace unos años, Es verdad que físicamente no doy quizás lo que puede dar alguien de 23 años hoy, pero bueno, salir del profesionalismo hace que esa brecha se empiece a agrandar más todavía.
Por más que estoy en el club, feliz de la vida, se entrena muy bien acá y todo, pero en Los Teros compito contra gente que está metida ahí adentro todo el día, entrenando mas horas, descansando mas horas, nutrición y todo lo que incluye. 

Yo hoy no formo parte del profesionalismo porque no tengo un contrato con la Unión y no estoy con Peñarol, que es el equipo profesional de acá. Pero estoy haciendo todo lo posible por seguir al pie del cañón, ser elegible, entrenándome acá martes y jueves, jugando en el club los sábados, viniendo al gimnasio, entrenándome. 

Después el día de mañana veremos cuando se dé una lista si soy parte o no. Ya depende más del entrenador hoy en día, que lo que yo puedo hacer.

EN UNA ENTREVISTA MENCIONASTE QUE «EL PROFESIONALISMO ES CRUEL», ¿CÓMO TE TRATÓ A TI?

Me trató bien. Pude ser profesional del rugby, la verdad que es un mérito bastante grande, pero es cruel. Siempre me esforcé y tuve la recompensa de jugar, pero despues hay gente que se esfuerza y no juega.

Hice todos los sacrificios y todos los esfuerzos por llegar y jugar, a mí me gusta jugar, entonces en eso sí me ha ido bien, siempre jugué, siempre fui titular, siempre tuve roles importantes, pero es cruel para el que no juega, cuando dan una lista y quedas afuera, dan un plantel para un partido y no estás, partidos de  eliminatoria, partidos de suma importancia en que gente que se esfuerza y deja todo, no llega.
Y también es cruel en todo lo que resignás, en todo lo que dejas de lado, el tiempo con mi familia o cosas que me gustaría hacer pero no puedo porque estoy de gira o porque estoy concentrado, o porque en una semana tengo el partido por la clasificación.

El nacimiento de mi segundo hijo fue en época de clasificación al Mundial. En ese sentido yo lo veo cruel, todo lo que uno resigna, todo lo que uno deja de hacer, los eventos que te perdés, casamiento de mis mejores amigos, tiempo con mi familia, creo que va en eso la crueldad.
Pero también uno aprende de eso, no es todo color de rosas, hay que seguirle metiendo para adelante con golpes, con momentos lindos, como fue el triunfo con Fiji, y otros como el partido con Italia que me fui llorando de la cancha, yo que sé, hay de todo. Mira hoy, estoy fuera del profesionalismo sin saber mucho el “porque?”.

¿QUÉ LE DIRÍAS A UN JUGADOR JOVEN QUE HOY DUDA DE ENTRAR AL SISTEMA PROFESIONAL O PONERSE A ESTUDIAR Y TRABAJAR

Hablaría con los padres primero. Yo conozco mi vida y lo que me pasó a mí. Mis padres fueron un sostén impresionante en mi carrera. Quizás sean los grandes responsables de que yo haya llegado hasta donde llegué, porque si no hubiese tenido ese apoyo, no sé si se daba todo lo que se dio. Entonces hablaría con los padres y con el chico, le diría que tampoco es todo blanco o negro, no es así. No es que me meto en el profesionalismo y soy un robot. Uno también puede seguir viviendo su vida normal y puede seguir estudiando, viendo a sus amigos.

Hay momentos en los que uno tiene que elegir. Capaz que esto no, capaz que la joda en Punta del Este hasta el 15 de enero no, porque el 5 de enero tengo que estar en Montevideo entrenando bajo un sol que raja la tierra.
No es todo blanco y negro. No siento que mi vida haya sido eso, siento que también viví mi vida, fui padre, tengo dos hijos, me casé en el medio, yo que sé, me he ido de viaje, de vacaciones. Siento que he compartido mucho con mi familia.
Pero sí hablaría con los padres en el sentido de que, bueno, si tu hijo quiere ir por este camino o está dudando si hacer este camino, precisa del padre y de la madre. Precisa apoyo. No me meto en la educación de nadie, pero padres y madres presentes en las decisiones y también presentes en la educación, fomentar seguir estudiando. Entrena y seguí tus estudios.

Yo que sé, así fue como la hice yo, es lo que conozco y considero que estuvo bueno.

Futuro y visión del deporte

¿TE VES PROYECTADO COMO UN FUTURO COACH DE LOS TEROS O PREFERÍS LA FORMACIÓN EN EL RUGBY JUVENIL?

Sí, la verdad que primero estoy con la cabeza, como te decía al principio, de devolverle mucho al club como jugador. Hoy estoy con eso en la cabeza y estoy feliz de poder estar acá. Hoy siento que devuelvo en una práctica, en un partido, estando presente martes y jueves. En aportarle algo a alguien, algo mínimo ya sea un mini consejo, ya con eso me siento que estoy dando mucho.

Hoy estoy entrenando la M15 y M17 del colegio, lo cual me encanta y mi futuro está ligado al rugby, yo no tengo ninguna duda, es lo que me gusta hacer. Tantos años de carrera como jugador no pueden quedar solamente ahí, siento que tengo que volver después, desde otro lado, sea en el colegio, en el club, en la URU, no sé, el tiempo dirá.
Pero sí, el día de mañana me imagino en algo más, en ayudar al club desde otro lado.

SE HABLA BASTANTE DE QUE ESTE 2026 ES UN AÑO DE TRANSICIÓN PARA EL RUGBY URUGUAYO. ¿COMPARTÍS LA IDEA?

No estoy de acuerdo con que sea un año de transición, es un año más que hay que transitar. No estoy de acuerdo porque Uruguay ya está clasificado al Mundial y se viene. Siento que se está regalando un año. La experiencia me dice otra cosa, me dice que Uruguay justamente ahora tiene que ir a fondo, queremos ir al Mundial de Australia a competir, Irlanda, Escocia y Portugal. Si queremos ir a competir de verdad no podemos estar transitando algo así nomás.
Es mi forma de pensar y sé que la decisión viene por muchos factores, principalmente económicos, pero siento que no podemos estar en esta. Se hizo mucho esfuerzo para llegar, para clasificar y ahora es cuando más tenés que apretar el acelerador.
La famosa brecha que estuvimos hablando, o se alarga o se achica, depende de nosotros y yo que sé, la experiencia me dice otra cosa. Cuando clasificamos al mundial de Japón en 2019, que fue a principio del 2018, casi dos años faltaban. Fuimos a fondo, profesionalismo a fondo.

En el mundial 2023, lo que te decía hace un rato, llegamos con 33 jugadores profesionales, 33 competitivos.

Para mí es la manera que Uruguay tiene de pisar fuerte.
Veremos cómo sale esta movida. Es muy fácil también hablar desde mi lado porque hay muchas cosas que se me escapan. Sé que hay un tema económico dando vueltas, duro a nivel mundial y a Uruguay le pega el coletazo, obviamente. Veremos cómo salimos parados.

Vida personal 

DESPUÉS DE 17 AÑOS DE CARRERA, ¿CUÁL ES EL CUMPLEAÑOS O EVENTO FAMILIAR QUE MÁS TE DOLIÓ PERDERTE POR UNA GIRA?

Y bueno, me he perdido algunos casamientos de mis amigos. No deja de ser un casamiento, pero son cosas que no vuelven a pasar. Son cosas que pasaron y me las perdí.
Y después lo duro, te diría lo más duro fue que nace Rocco, mi hijo más grande en noviembre de 2021. Y en febrero del 2022 a los pocos meses, nos metimos en una burbuja con Peñarol para el campeonato, o sea, ya no había Covid, pero el deporte seguía con eso de la burbuja. Nos fuimos con Peñarol a Paraguay, a Chile, después acá en Uruguay haciendo burbuja, metidos en un hotel. Fueron como tres meses que lo vi de a ratitos. Eso fue lo más duro. Durísimo para mí, durísimo para Sole. Quizás al que menos le costó fue a Rocco que era chico.

¿QUÉ PORCENTAJE LE ATRIBUÍS AL ROL DE TU ESPOSA EN TU CARRERA?
Mil por ciento. Sí, Sole tiene la misma importancia que tengo yo en la historia del rugby uruguayo, Sin duda. Así como te digo que necesitas una familia que te apoye, padre, madre o hermanos, la persona con la que te enganchás, con la que compartís, con la que te casas, es clave. Y yo comparto todo con Sole. Compartimos una vida familiar y una vida deportiva. Estamos juntos hace muchísimos años, casi desde cuando arranqué en Teritos, un poco antes incluso, imagínate. Y lo que más valoro es cómo me acompañó sin dudar cada minuto, en cada cosa. Valoro cómo ella hizo propios mis sueños, ¿viste? Yo tengo un sueño de ir a este Mundial. Bueno, yo también. Vamos y hacemos todo para que vos llegues a ese Mundial.
Fue a todos los partidos míos, a los 12 partidos de los mundiales que jugué. Nos fuimos a vivir a Francia con un bebe de 8 meses, con todo lo que implica dejar todo.

Mi mujer es una crack total.

¿CÓMO CAMBIÓ TU PERSPECTIVA DE LA VIDA Y DEL RUGBY EL HECHO DE SER PADRE?

Todo. Lo más importante pasan a ser tus hijos, tu familia, y es la prioridad número uno. Después viene el resto. 

Fui jugador de rugby profesional al mismo tiempo que fui padre, y cuando fui padre dije “loco, pará. Primero está esto y después está lo deportivo”. Ya no descansas como antes, ya no te recuperas como te recuperabas antes. Y bueno, es parte de, hay que adaptarse y el cuerpo se acomoda.
Hay muchos padres que son jugadores, que vienen martes y jueves, es un quilombo tu casa y en el momento más quilombo que son las 7 de la tarde, las 8, te tenés que rajar a práctica.

Pero bueno, ahí está el sostén de tu familia.
Ser padre es espectacular, con todo lo que implica con lo bueno, con lo malo, pero te cambia todo.

¿QUÉ ACTIVIDADES O PASATIEMPOS ESTÁS REDESCUBRIENDO AHORA QUE TENÉS «TIEMPO DE CALIDAD» FUERA DE LA BURBUJA DEL CHARRÚA?

La verdad que ahora estoy en modo familia, ahora estoy en esa, estoy disfrutando mucho con mi familia, tengo un bebé de 8 meses disfrutándolo mucho, pasando mucho tiempo con ellos principalmente y después te digo la verdad, estoy mucho acá en el club, estoy viniendo creo que todos los días, vengo al gimnasio, vengo a entrenar y vengo al colegio a laburar, siento que tengo que estar acá y quiero estar acá, que la gente me vea, yo ver gente conocida, gente por conocer.
La verdad que es eso, familia y estar acá en el club.

¿SOS DE PASAR TIEMPO CON TUS AMIGOS?

Estoy también aprovechando mucho a mis amigos, los estoy disfrutando la verdad que mucho, cada vez que podemos nos juntamos y hoy ya puedo estar en cada juntada. Antes yo que sé, un día entre semana se juntaban mis amigos después de practica a las 10 de la noche y yo me quedaba en casa a dormir, que mañana entreno temprano. Siempre los jodía y les decía “Una cosa es sentarse en una oficina atrás de una computadora, y otra es tener que despertarte para ir a correr y a cagarte a palos. Son dos cosas totalmente diferentes”.

Y hoy la verdad que sí, aprovechando mucho a mis amigos también viéndolos bastante, no sé si decir recuperando el tiempo perdido porque no, pero es un poco eso, es como que ahora sí, ahora puedo estar en cada juntada y a full.

Pasión azulgrana

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE PARA VOS LA GIRA DE CASI 100 PERSONAS DE OLD BOYS A ESPAÑA Y PORTUGAL?

Espectacular, la envidia sana que tengo.

¿POR QUÉ NO FUISTE? 

Cuando arrancó toda la movida de la gira yo seguía con un contrato y seguía metido ahí adentro. Y no, la verdad que hoy con dos hijos, se me hace difícil irme dos semanas de gira.
Pero me parece impresionante lo que están haciendo. Sí, son como 100 personas. Y nada, la verdad que habla muy bien de cómo está el club, habla muy bien de cómo está el Plantel Superior de rugby en el sentido grupal y humano. Hacer una gira de 100 personas es un mundo, es una movida.
Y la verdad que rescato eso, la cantidad de eventos que han hecho, la cena, la magazine, las fiestas, todo por sacar esta gira adelante. Y bueno, lo mismo habla muy bien de cómo está el grupo, el deporte, el rugby en general acá en el club, sumado a que salimos campeones el año pasado es como que se está dando todo de manera espectacular.

Y veo gente feliz, veo gente que disfruta, así que eso está muy bueno.

SI PUDIERAS VOLVER AL 2014, ANTES DE TU PRIMER MUNDIAL, ¿QUÉ CONSEJO LE DARÍAS AL ANDRÉS VILASECA DE AQUEL ENTONCES?

Le diria que el camino va a ser mucho mas duro de lo que se cree, con infinitos esfuerzos e infinitos sacrificios, pero el resultado va a ser espectacular. Mejor de lo que alguna vez pude soñar. A ese pibe le aconsejaria que aproveche cada segundo, cada minuto, para que despues no haya arrepentimientos ni reproches. Cada cosita minima que haga o no haga durante el camino va a repercutir considerablemente en mi carrera. Con altos y bajos por supuesto, pero siempre mirando hacia adelante.

POR ÚLTIMO, ANDRÉS, UN MENSAJE PARA TODOS LOS JOVENES DE OB&GC

El esfuerzo paga, tarde o temprano llega. Y no es solamente buscar un resultado, “che, hay que salir campeones”. Sino que es un proceso, esforzarse, confiar en un proceso para que el día de mañana llegue el resultado. Pero no tiene que ser nuestro principal foco el salir campeón o ganar la copa de fútbol, hockey o rugby.

Es el proceso, el esfuerzo, los sacrificios que hacemos para poder llegar a ser exitosos. El éxito capaz no es una copa, sino que puede ser, no sé, “llegué a un Mundial”, por ejemplo. Ya sé que no levanté ninguna copa en el Mundial, pero llegué al evento más importante que tiene el rugby. Eso para mí es ser exitoso.
Compartir un plantel con mi hermano fue exitoso, obviamente uno siempre suele pensar en los momentos donde ganó, donde salió campeón, pero también está en los grupos.
Hoy que volví al club, veo un grupo de Plantel Superior, impecable. Y para mí ahí también hay éxito.

Pero nada, sin duda les diría a todos que el esfuerzo paga, tarde o temprano paga. El trabajo y el no bajar los brazos, no tirar la toalla.
Hay que seguir metiendo, porque después me imagino, lo he escuchado de algún veterano, me imagino después cuando ya deje de jugar, no reprocharme nada. No decir, podría haber hecho esto mejor, podría haber hecho más.
Y es ahora. Es ahora quedarme un jueves a comer con los que se queden, sean tres, cinco, veinte, cuarenta, hay que disfrutarlo y eso está bueno.
Una palabra, algún consejo en una práctica, en el anexo, 8 de la noche, capaz alguien que está haciendo algo, una técnica, una destreza que veo que la puede mejorar y lo ayudo, ya con eso está bueno.

Entrevista de Ignacio Naón
Fotografías: Archivo Andrés Vilaseca, Ignacio Naón

Publicación Oficial
-

Copyright © 2024 OB&G Magazine, All rights reserved.
comunicacion@oldboysmagazine.com
Montevideo, Uruguay